por Antonio López-Peláez

A finales de 1942, el gobierno británico tenía plena constancia de las atrocidades cometidas por los nazis contra los judíos, y sin embargo rehusó tajantemente darlas a conocer, ateniéndose en todo momento a las instrucciones recogidas en los Archivos Nacionales del Reino Unido, Oficina de Documentación Pública, I/251, Parte 4:

El material del horror debe utilizarse con moderación y estar siempre relacionado con el trato a personas cuya inocencia resulte indiscutible. No a oponentes violentos. Y no a judíos.