mercancía en desuso

Mes: junio, 2013

Cuando me enfado conmigo mismo… ¿Quién es exactamente el que se enfada? ¿Y con quién?

En nuestros días, quienes perpetran asesinatos en masa hacen lo imposible por negar y ocultar la evidencia. En siglos anteriores, por contra, los genocidas se mostraban orgullosos de sus atrocidades y se preocupaban de hacer que se divulgasen con todo lujo de detalles, reales o inventados. Esto no deja de ser una forma mezquina y retorcida de progreso que no debe pasarse por alto. A fin de cuentas, un clavo ardiendo es mejor que ningún clavo.

El yo consciente tiene acceso a una parte ínfima de la actividad cerebral, y sin embargo se las arregla, mal que bien, para crear la ilusión de que es él quien está al mando y toma las decisiones. Todo un logro por el que nunca estaremos lo suficientemente agradecidos.

En los días de la creación del estado de Israel, los judíos nacidos en el protectorado británico sentían tal desprecio por los inmigrantes escapados del holocausto que era corriente referirse a ellos como sabboneym. Jabones. No sólo lo decían a sus espaldas, sino a menudo también en su propia cara. Todo el mundo sabía que no eran gente especialmente susceptible.