mercancía en desuso

Mes: diciembre, 2012

Cuando los que desconocen la opresión empiezan a hablar de revolución, más vale darse prisa en poner tierra de por medio. No hay nadie más sediento de sangre que aquél que no ha recibido nunca un golpe.

Filippo Marinetti empezó defendiendo el amor libre, el arte de vanguardia, la abolición de la familia, el reparto de tierras y la destrucción de la iglesia, y acabó convertido en miembro vitalicio de la Academia Italiana, secretario del todopoderoso Círculo de Escritores Fascistas y poeta de cámara de Mussolini. Una trayectoria previsible. Y, para más de uno, modélica.

Hay una sola manera de hacer el bien, pero son incontables las de hacer el mal. Si en la variación está el gusto, y es de temer que lo esté, la batalla puede darse por perdida.

Cuando los pobres consiguen dejar atrás la pobreza… ¡Qué decepción para los filántropos! ¡Y qué doble decepción cuando además se las arreglan para hacerlo por sus propios medios!

Sir Thomas Huxley, en plena era del optimismo racionalista:

Las doctrinas de la predestinación, del pecado original, de la depravación innata del hombre, de la desdicha de los más, del reino de Satán de en la tierra, de la existencia de un demiurgo malévolo, me parecen -por extravagante que resulte su formulación- mucho más razonables que nuestra ilusión liberal de que todos los niños nacen buenos y luego los envilece el ejemplo de una sociedad corrompida (…) Y tampoco puedo creer que la Providencia sea un  filántropo oculto y que todo a la larga habrá necesariamente de mejorar.

Para el rabí Akiva ben Iosef no había obra escrita comparable al Cantar de los Cantares. Aun cuando no hubiera existido la Torá, sostenía, el Shir Hashirim por sí solo habría bastado para guiar al mundo. Casi dos mil años después de esas palabras, nada ha cambiado. Fuerte como la muerte sigue siendo el amor. Duros los celos como el Sheol. Pozo de aguas vivas quien ha nacido de príncipe.