La cruda realidad

por Antonio López-Peláez

En Rafah, en la franja de Gaza, un grupo de pacifistas americanos se había interpuesto entre la vivienda de una familia palestina y los bulldozers israelíes enviados para demolerla. Sacco, que estaba con los periodistas que cubrían el tira y afloja, se acercó a un grupo de adolescentes que contemplaban la escena tranquilamente, como si no fuera con ellos.

      -¿Qué pensáis de esos americanos? -les preguntó.

      -Son infieles. Menos que hombres.

      -Pero defienden vuestras casas.

      -Son infieles. Van a ir todos al infierno. Igual que tú.