Intocados

por Antonio López-Peláez

En 1938 la expedición de Richard Archbold descubrió en la selva de Nueva Guinea la última tribu perdida: una etnia hasta entonces desconocida que vivía en plena Edad de Piedra, aislada del resto del mundo. Treinta años después, el primero de los aborígenes que encontraron se explicaba de esta manera: “No habíamos visto ningún lugar lejano. Sólo conocíamos esta cara de las montañas. Creíamos que éramos el único pueblo sobre la tierra.”