In memoriam

por Antonio López-Peláez

Cuando los tanques soviéticos invadieron Checoslovaquia, ocho trabajadores de la Universidad de Moscú desplegaron una pancarta de protesta en plena Plaza Roja. Tardaron minutos en arrestarles. A seis de ellos les mandaron al gulag. A los dos restantes les internaron en un hospital psiquiátrico. Esto ocurrió el 25 de agosto de 1968, poco antes del mediodía. Los checos sólo se acuerdan de sus propios mártires. Los rusos prefieren no acordarse de nada. Y el tiempo corre. Vuela.