V. Nabokov – De “Símbolos y Señales”

por Antonio López-Peláez

La tía Rosa, una anciana quisquillosa, angulosa, de ojos de loca, que había vivido en un trémulo mundo de malas noticias, bancarrotas, accidentes de tren, tumores cancerosos, hasta que los alemanes la llevaron a la muerte junto a toda la gente por la que se había preocupado.