Douwe Draaisma – De “¿Por qué el tiempo vuela cuando nos hacemos mayores?”

por Antonio López-Peláez

En su artículo “¿Por qué recordamos hacia delante y no hacia atrás?”, Francis Bradley buscó la explicación del funcionamiento hacia delante del recuerdo en la función biológica de la memoria. “Dado que la vida es un proceso de decadencia y de continuo mantenimiento y una incesante lucha contra los peligros, si queremos seguir con vida nuestros pensamientos han de estar orientados hacia nuestras expectativas.” Hacía apenas cinco años que Darwin había muerto y también la interpretación de las funciones psíquicas había adquirido una tendencia darwinista. Registramos nuestras sensaciones y nuestras experiencias con miras a nuestra actuación en el futuro; lo que ha sucedido en el pasado sólo es importante en la medida en que nos permite anticiparnos a lo que vendrá más tarde. Vista así, la memoria no está orientada a lo pasado sino a lo venidero, y por ello el recuerdo tiene la mirada puesta en el futuro. Esta explicación me parecía convincente y natural: por lo visto, nuestra memoria está construida de forma que señala hacia el lugar desde el que vienen los cambios. Recordar está al servicio de la expectativa.

Douwe Draaisma, ¿Por qué el tiempo vuela cuando nos hacemos mayores?, 2001