A. López-Peláez – Catálogo de proscritos

por Antonio López-Peláez

En la versión autóctona de la teología de la liberación predicada por los catequistas de la diócesis de Chiapas entre los indígenas de la Selva Lacandona abundan, como era de esperar, las alusiones a los remisos a la palabra de Dios, con quienes no cabe la convivencia, sino únicamente la conversión. En la denominada “Evaluación y seguimiento de cursos de 1980 y 1981” del subequipo asignado a Ocosingo-Altamirano y a la Zona Tzeltal los redactores se toman la molestia de identificarlos y describirlos con todo detalle:

-Los hermanos que no dicen sus pensamientos en las juntas.

-Los que están sin interés, sólo jugando.

-Los que participan escasamente, sobre todo las mujeres.

-Los que padecen bloqueo ideológico.

-Los doctrinarios que mantienen visiones moralistas y espiritualistas desarticuladas de su vida.

-Los que tienen una visión mágica o ingenua de la realidad.

-Los de tendencia dominante dicotómica.

-Los que se resisten al método de catequización del obispado.

-Los que tienen posiciones políticas opuestas.

-Los que opinan que el contenido impartido por el subequipo no es la Palabra de Dios.

-Los seguidores de la letra de la Biblia, que no da vida.

-Los no organizados, que tienen influencia de sectas protestantes.

A la vista de semejante lista, cabe preguntarse si habrá un solo indígena en la Selva Lacandona que no entre en alguna de las categorías enumeradas. Si existe tal espécimen, sin duda deberían exhibirlo en una caseta de feria. O, en su defecto, nombrarle obispo de la diócesis. En cualquiera de los dos casos, es de prever que llegaría a lo más alto.