W.H. Auden – De “El Poeta en la Ciudad”

por Antonio López-Peláez

El poeta no puede entender la función del dinero en las sociedades modernas, porque para él no existe relación alguna entre valor subjetivo y valor de mercado. Puede recibir diez libras por un poema que considera excelente y le llevó meses escribir, y aceptar cien libras por un texto periodístico que sólo le costó un día de trabajo. Si se trata de un poeta exitoso —aunque pocos poetas ganan suficiente dinero como para ser llamados exitosos, en el sentido en que puede serlo un novelista o un dramaturgo— estamos frente a un integrante de la escuela de Manchester, que opina a favor del absoluto laisser-faire. Si no tiene éxito, sino amarguras, es probable que combine fantasías agresivas sobre la aniquilación del orden presente con ensueños poco prácticos sobre la Utopía. La sociedad siempre debe cuidarse de las utopías planeadas por artistas fracasados sobre mesas de café y a altas horas de la noche.

Wystan Hugh Auden, El Poeta y la Ciudad, 1963