A. López-Peláez – Otros tiempos

por Antonio López-Peláez

Jules Renard, a fines del siglo XIX, se burlaba ferozmente de autores como Mendès, Mirbeau, Raynaud o Lacour porque, según sus palabras, insistían en repetir la frase “Soy un rebelde” con el aire de un viejecito que acaba de hacer pipí sin demasiadas dificultades. Renard. Era inteligente, pero le faltaba astucia para intuir de dónde iba a soplar el viento. Afortunadamente para su obra. Y, con toda probabilidad, también para él mismo.